Mar. Nov 29th, 2022

Ubisoft presenta su catálogo a cinco años vista durante un evento en el que parte del equipo de liderazgo desvela los pilares de los juegos del mañana.

El sector de los videojuegos es la industria dedicada al entretenimiento que más rápido está creciendo. Este mismo fue valorado por 200 mil millones de dólares y para el año 2030 se prevé que alcance los 300 mil millones, según explicó Yves Guillemot, cofundador y CEO de Ubisoft, una de las compañías de videojuegos más importantes de Europa.

En los últimos 15 años, el número de jugadores también ha ido creciendo exponencialmente, de 300 millones a 3.000 millones. «En 2018 predijimos que la industria alcanzaría los 5.000 millones de jugadores para 2028 y parece que vamos por buen camino»

JUEGOS ACCESIBLES DESDE CUALQUIER DISPOSITIVO

Según el responsable de la compañía, la variedad de plataformas desde las que se pueden acceder a los videojuegos ha democratizado su disfrute, con todo tipo de variedad de modelos de negocio, de suscripción, gratuitos. Además, la computación en la nube se presenta como un enorme potencial. «Los juegos sociales serán los destinos para conectarse, interactuar, crear y divertirse. Para 2030, todos los jugadores podrán jugar incluso a triple A tan fácilmente como ahora escuchan música o ven vídeos de Youtube o TikTok», explicó Guillemot. Un futuro que parece a la vuelta de la esquina, en el que elementos como las tarjetas gráficas son cada vez menos indispensables.

Otra de las predicciones de Guillemot es en cuanto a la participación de la comunidad ‘moder’ en los propios títulos, permitiendo a los juegos evolucionar tras su lanzamiento gracias al contenido generado tanto por los profesionales como por los propios usuarios. «Las herramientas que construimos para la web 3 acelerarán esta tendencia, permitiendo el surgimiento de universidades virtuales donde los jugadores tengan la libertad de crear e interactuar», destacó Guillemot.

El futuro también es multiplataforma, aunque desde el desarrollo de los videojuegos, la potencia de los procesadores, las posibilidades del 5G y la tecnología VR, el avance de las IA, las posibilidades que brinda la nube y el machine learning. Guillemot sabe de lo que habla, Ubisoft generó más de 300 millones de euros, el pasado año fiscal, con sus tres franquicias principales: Assassin ‘s Creed, Far Cry y Rainbow Six. «Nuestro objetivo es que las tres juntos logren un total de 2.000 millones de dólares de ingresos anuales en cinco años», sentenció Guillemot.

MERCADO MÓVIL A TENER EN CUENTA

El mercado móvil es parte del futuro no sólo de esta empresa sino de la industria en general de los videojuegos, por eso en el 15 aniversario de la saga Assassin’s Creed, durante el Ubisoft Forward se presentó Assassin’s Creed Codename Jade, un juego para móviles ambientado en la China oriental, en cuyo desarrollo ha colaborado Tencent. Una saga que parece migrar a móviles como lo hará Just Dance.

Junto a este anunció, le acompañó el de Assassin’s Creed Codename RED, ambientado en el Japón feudal; Assassin’s Creed Codename HEXE, cuyo logo parece hacer referencia al esoterismo y a la época de las brujas; y por supuesto Assassin’s Creed Mirage, en el que nos pondremos en la piel de Basim, viejo conocido de Eivor (protagonista Assassin’s Creed Valhalla), abriéndose camino por las calles de Bagdad, en un título que promete volver a los orígenes de los primeros Assassin’s Creed.

Dado que el futuro de los videojuegos se presenta hiperconectado y multiplataforma, con Assassin’s Creed Infinity, la compañía pretende implementar un ecosistema multijugador en el que el usuario tenga acceso a todos los juegos de la franquicia, pasados y futuros, conectados entre sí y con otros jugadores. También planea seguir compaginando el desarrollo de juegos triple A, junto con free to play y títulos en la nube.

La finalidad de la integración de los videojuegos con la nube es democratizar el acceso a los mismos, permitiendo que cualquier persona juegue desde cualquier dispositivo en un plan de expansión de Ubisoft Plus, que en un futuro se implementará en consolas de nueva generación como PlayStation 5 y Xbox Series X. Asimismo, la compañía ha anunciado una alianza con Netflix para lanzar sus tres grandes franquicias a la plataforma de streaming, siendo la primera Assasin ‘s Creed. Para soportar toda esta infraestructura cuenta con el apoyo de i3D Net, que en la actualidad cuenta con servidores localizados en 14 zonas de seis continentes. Además, funciona hasta en un 95% gracias a energías renovables.

MULTIVERSOS

Otra de las claves del futuro será la conexión entre universos creativos, tal y como lo hace ya Fortnite y Disney. «Trabajar con Nintendo en los juegos de Mario Rabbids o con Disney, nuestras oportunidades que seguiremos aprovechando», subrayó Sandrine Caloiaro, oficial principal de cartera de Ubisoft. Quien también señala que en un futuro, las experiencias sociales incluidas dentro del juego permitirán a los usuarios comunicarse de nuevas formas, ofreciéndoles espacios para expresarse, aportar y crear dentro del juego.

Los juegos tienen un impacto cultural que trasciende a la propia obra. «Hemos visto cómo la gente eligió tener el coraje de elegir un instrumento y aprender a tocar la guitarra por primera vez gracias a Rocksmith, también hemos visto cómo las personas se sienten más cómodas con sus propios cuerpos en juegos de Just Dance», destacó Fawzi Mesmar, vicepresidente editorial de Ubisoft. Quien mencionó también el poder de los juegos para unir a gente hasta en marchas virtuales, como la marcha climática que aconteció en Riders Republic.

UN ESPACIO MULTICULTURAL Y PARTICIPATIVO

Mesmar, que se inició en el mundo de los videojuegos con el Space Invaders, ahora es vicepresidente editorial en Ubisoft. «Creo que tenía cuatro o seis años cuando dije que un día haría videojuegos. Cuando salió el primer Resident Evil me dediqué a escribir guías del juego para dárselas a otros niños de mi clase», explicó a EL MUNDO durante el evento de Ubisoft en sus oficinas de París, Francia.

De entre sus títulos preferidos, están The Legend of Zelda y Street Fighter y como relató durante su presentación, jugar al primer Assassin’s Creed por Damasco fue todo un impacto, ya que vio su cultura plasmada en un juego. Un sentimiento que vuelve con Assassin’s Creed Mirage. «No es un proyecto en el que haya estado participando directamente, simplemente reviso de vez en cuando y me emociono mucho. Me remonta al Medio Oriente y es algo muy cercano a mi corazón«, señaló Mesmar.

En el juego en el que sí ha trabajado es en el Mario Rabbids Sparks of Hope, que saldrá en octubre. «Ha sido un placer trabajar en este juego. Los equipos creativos son fantásticos. Me encanta el espíritu y la pasión que tenía el equipo hacia la IP de Mario y hacer que esos dos mundos se unan de una manera más grandiosa y épica», puntualizó Mesmar.

El diseñador pone a un nivel similar el desarrollo de juegos triple A y los de móvil, «ya que hacer un videojuego de cualquier tamaño es muy difícil. Tiene muchos matices como el uso de la tecnología, la comprensión de la psicología de las personas que la usan, la expresión artística, la expresión musical», destacó el desarrollador. «Hay grandes juegos que se pueden lanzar en teléfonos móviles y tabletas con una tecnología sofisticada. Aunque en este caso hay que comprender dónde está el jugador mientras juega; viajando o recibiendo una llamada telefónica, se deben de tener en cuenta al diseñar la experiencia», explicó Mesmar.

DIVERSIDAD SOCIAL, CULTURA Y DE GÉNERO

Durante el evento, también tuvimos oportunidad de charlar con Marie-Sophie de Waubert, vicepresidenta senior de operaciones de Estudios de Ubisoft, quien explicó algunas de las iniciativas o medidas con las que cuenta la compañía para ayudar a sus empleados a aliviar el estrés. «El bienestar de nuestros equipos es una prioridad para nosotros y tenemos un diálogo permanente y constante con ellos. Esta es la mejor manera de sentir cómo se sienten y lo que necesitamos mejorar, por lo que tenemos personas que realmente se dedican a trabajar con cada gerente sobre ese tema.», señaló a EL MUNDO.

También insisten en que para aliviar la presión de desarrollar un juego triple A hay que planificar de la mejor forma posible su producción. «La producción de un juego tiene diferentes fases, desde la concepción hasta la preproducción, la producción y luego la depuración. Entonces, nuestra regla es ayudar a los equipos a planificar y ser lo más predecibles posible para eliminar la presión, el estrés y las prisas. Ese aspecto está mejorando cada vez más con las herramientas adecuadas, con las habilidades y el liderazgo adecuados para planificar una producción competitiva», añadió.

También destaca que la accesibilidad es otro punto clave para Ubisoft. «Tenemos muchos equipos dedicados a implementar la accesibilidad y prestamos mucha atención a ese punto en partes del proceso de desarrollo. En la evaluación de la calidad de un título, la accesibilidad es una parte importante para nosotros», destacó de Waubert.

El sector sanitario y el educativo también pueden beneficiarse de los videojuegos del futuro. Rabbids Coding! Sirve para enseñar a programar a los niños, o Discovery Tour de Assassin’s Creed, un modo de juego en el que empaparse de la cultura de la saga, al margen de la acción del juego principal. De Waubert también mencionó Dig Rush, un juego para tratar el ojo vago, que evita que estos pasen por el tratamiento habitual de llevar un tiempo un parche en el ojo.

De igual modo, destacó que hay que seguir trabajando en la diversidad de género, la neurodiversidad, la diversidad social y cultural. «Es un asunto global, cuanto más diverso es, nuestros equipos creativos serán capaces de crear más juegos que reflejen la sociedad», añadió la ejecutiva.

Por último, de Waubert nos dejó con un consejo hacía otras mujeres que se quieran iniciar en la industria de los videojuegos. «Confía en ti, sé audaz y no dudes. Una vez que comiences a hablar, alza tú sobre si algo no está bien. No podemos guardar eso para nosotras. Necesitamos hablar. Tenemos que contarlo. Habla, no tengas miedo», sentenció la vicepresidenta.

Por Basti